Causas y Razones

Bob Prichard

En su libro, La Razón por la Cual los Buenos Argumentos Frecuentemente Fallan, James Sire trata de ayudar a los cristianos a presentar argumentos más persuasivos para Cristo. Él habla de las falacias lógicas que nos plagan, y de la manera de hablar la verdad sin caer en esas falacias. También marca una distinción entre las causas de nuestra creencia y las razones de nuestra creencia, especialmente cuando se relacionan a la fe en Dios.

Él cita varias respuestas que se pueden dar para la creencia en Dios: “Mis padres son cristianos”, “Crecí en la iglesia”, etc. Él dice que estas son causas—es decir, no se basan en el pensamiento racional, sino que se forman por fuerzas sociológicas. Por otra parte, las respuestas como “Mi creencia en Dios me da esperanza”, o “Mi fe provee significado y dirección a mi vida”, o “Hay mucha evidencia de que Jesús fue y es el Hijo de Dios”, son razones—basadas en la consideración racional de la evidencia.

¿Cuál es la importancia de esto? Él presenta dos razones: (1) “Es importante para  los cristianos ya que sin algún sentido del por qué del cristianismo, ellos pueden sostener una fe sin razón (y por ende pueden debilitar su vida cristiana) o pueden perder su fe completamente”. (2) “La distinción es importante ya que una de las acusaciones contra los cristianos es que ellos creen en Dios principalmente—y solamente—porque han sido criados en un ambiente cristiano. Se les ha causado a creer”. Lo escépticos dicen que si pensaran en esto, cambiarían su modo de pensar” (2006, pp. 48-49).

El Dr. Sire me hace pensar que realmente necesitamos enseñar a nuestros jóvenes a examinar la evidencia para su fe. Pedro exhortó: “[S]antificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15, énfasis añadido). Necesitamos estar preparados para presentar razón de nuestra esperanza—no la causa. Es un beneficio grandioso tener padres cristianos, un ambiente cristiano y una influencia cristiana. A la vez, debemos examinar nuestra fe. ¿Puede usted presentar razones de su fe?

Referencia

Sire, James (2006), La Razón por la Cual los Buenos Argumentos Frecuentemente Fallan [Why Good Arguments Often Fail] (Nottingham, Reino Unido: IVP).


Título original en inglés, “Causes and Reasons”, Base Electrónica de Boletines. Traducción editada por Moisés Pinedo.