Buenos Administradores de Nuestros Cuerpos

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Romanos 12:1].

Introducción

A. Dios ha formado miles de millones de cuerpos a través del proceso natural, y cada cuerpo es único.

B. Hay muchos que no están felices con el cuerpo que Dios les ha dado, y ellos van a extremos por cambiar eso.

C. En vez de permitir que la sociedad defina la belleza, ¿por qué no permitir que Dios lo haga?

Exposición

I. ¿Cuál es el propósito del cuerpo humano?

A. Nuestros cuerpos son el templo de Dios (1 Corintios 6:19-20; 3:16-17).

B. Nuestros cuerpos son receptáculos de los tesoros de Dios (2 Corintios 4:7).

C. Se nos da nuestros cuerpos con el propósito de glorificar a Dios (Romanos 12:1; Filipenses 1:20; Hebreos 10:5-10).

D. Por tanto, es profanación usar nuestros cuerpos para cometer pecado (Romanos 6:7-13).

II. Como administradores, debemos cuidar el cuerpo que Dios nos ha dado.

A. Esto significa que debemos considerar cuidadosamente lo que consumimos (Proverbios 23:20-21; Filipenses 3:18-19).

B. El buen administrador también se ejercita con moderación (1 Timoteo 4:6-8; cf. 1 Corintios 9:24-26).

C. El buen administrador también permite que su cuerpo descanse (Éxodo 20:8-11; Marcos 6:31).

Conclusión

En vez de justificar los actos pecaminosos de rebeldía basados en la excusa, “¡Este es mi cuerpo!”, debemos considerar que nuestros cuerpos pertenecen a Dios y que debemos dedicarlos a Su servicio.