Buenos Administradores de Nuestro Dinero

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Proverbios 30:8-9].

Introducción

A. Cuando pensamos en el dinero, primero debemos considerar que todo pertenece a Dios (1 Crónicas 29:14; Salmos 50:10-12).

B. ¿Daremos cuenta de la manera en que usamos los medios financieros que Dios nos da aquí en la Tierra? ¿Cómo deberíamos usarlos?

I. El dinero puede ser una bendición o una maldición.

A. El dinero puede ser bueno (Proverbios 19:6-7; 1 Timoteo 5:8).

B. También puede ser peligroso (Proverbios 11:28; 27:20; Eclesiastés 5:10-12).

C. Hay muchas cosas más valiosas que el dinero (Proverbios 11:4; 16:16; 22:1; 23:4-5).

II. Un buen administrador siempre adquiere dinero honestamente.

A. Debe proveer un día completo de trabajo por un día completo de pago (Proverbios 10:4; 20:4; 28:19; 2 Tesalonicenses 3:10).

B. Nunca debe comprometer su integridad para obtener ventaja financiera (Proverbios 20:10,17; 21:6; 22:16).

III. Un buen administrador es cuidadoso en cuanto a la manera en que gasta su dinero.

A. Primero, da generosamente (Proverbios 3:9; 11:25; 19:17).

B. Considera cuidadosamente lo que adquiere (Proverbios 21:17).

C. Siempre paga sus deudas pronto (Proverbios 3:27-28).

D. Prevé los gastos futuros (Génesis 41:47-49; Proverbios 6:8).

E. Trata de dejar una herencia para la siguiente generación (Proverbios 13:22; 20:21).

Conclusión

A. La clave de la felicidad no es el dinero, sino la satisfacción (Filipenses 4:11).

B. Mientras planeamos nuestro presupuesto para el siguiente año, recordemos que todo lo que tenemos en esta vida pertenece a Dios.