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“A Diferencia de los Naturalistas, los Creacionistas Tienen Fe Ciega”

Reconocemos abiertamente que esta acusación es verdadera—al menos, en cuanto a muchas personas. Pero no en cuanto a todos.

“FE CIEGA”—MUCHOS LA TIENEN

¿Qué es la “fe ciega”? ¿Qué se quiere decir con esta acusación? Laidea es que una persona escoge creer en algo o alguien (digamos, Dios) sin ninguna evidencia de apoyo. La imagen que viene a nuestras mentes es de una persona que se venda los ojos y camina hacia un precipicio. Tal persona no tiene idea de cuán profundo es el precipicio—sea que caiga y muera, o que se rompa una pierna, o que solamente se dé un golpe. No tiene idea si hay agua, un trampolín o rocas en la parte inferior del precipicio. Simplemente decide creer que no morirá si salta; cree que estará a salvo. No tiene evidencia; simplemente “fe” sin fundamento. Así que toma un “paso de fe”. Pregunta: ¿Qué persona en sus cinco sentidos haría tal cosa? Cualquiera que tenga tal “fe” es alguien ingenuo y extremadamente emocional, no racional. Posiblemente tiene la necesidad de consejería psicológica o tiene un motivo escondido para tal sistema de creencia.

Tristemente, mucha gente tiene tal clase de “fe”. Muchos se identifican como cristianos, y reclaman creer en la Biblia, pero claramente no la han leído. Ellos tienen “fe ciega” que, según la Ley de la Racionalidad (Ruby, 1960, pp. 130-131), es irracional. Su creencia en Dios no se basa en la evidencia, sino es un paso ciego en la oscuridad que carece de evidencia. Los filósofos llaman “fideísmo” a este fenómeno (Popkin, 1967, 3:201-202). Sin embargo, la descripción bíblica de “fe” (griego pistis—traducida como “fe”, “creencia”, “confianza” o “tener confianza en”; Arndt, et.al., 1979, pp. 661-664) no es lo que algunos en la cristiandad piensan que es, o lo que Hollywood cree que es. No significa “creer cuando el sentido común le dice que no lo haga”, como la película de 1947, Milagro en la Calle 34, sugirió (Seaton). No es un “paso de fe” ciego, como en las acciones del Dr. Jones en la película Indiana Jones y la Última Cruzada (Spielberg, 1989). La Biblia no aboga por una mentalidad de “sienta pero no piense”, como la idea que promovió Qui-Gon Jinn en Las Guerras de las Galaxias (Lucas, 1999). La fe bíblica se basa en la evidencia (Hebreos 11:1). Es confianza—comparable a la confianza que alguien tiene en su padre o un amigo—que se basa en la prueba. Confiamos en alguien cuando tal persona ha probado que es digna de confianza. Cuando alguien escucha o lee la revelación de la Palabra de Dios (i.e., lo que los creyentes llaman “revelación especial”), y la revelación contenida prueba ser verdadera, tal persona desarrolla fe en Dios (Romanos 10:17). Cuando alguien examina la evidencia del orden creado (i.e., lo que los creyentes llaman “revelación general”), y esta indica la existencia de un Ser sobrenatural como Creador—en vez de un cambio ciego, aleatorio y accidental durante el tiempo—aprende a confiar en Dios basado en esa evidencia.

En breve: El modelo bíblico de la fe requiere evidencia. Según el modelo bíblico, se puede conocer la verdad de Dios—no sentir o aceptar sin prueba—y ésta liberará al hombre (Juan 8:32). Los estudiantes sinceros examinan lo que se les ha dicho para determinar su veracidad (como lo hicieron los “nobles” hombres de Berea en Hechos 17:11) antes de llegar a ser cristianos. De hecho, Dios (a través de Pablo en 1 Tesalonicenses 5:21) instruyó a los cristianos que se espera que ellos examinen o prueben algo antes de creerlo—aceptando solamente lo que se ha probado como bueno y correcto. ¿Dan tales pasajes la impresión de que la Biblia promueve la fe ciega que no tiene evidencia?

Lamentablemente, la fe basada en la evidencia no es la fe de muchos en la comunidad religiosa. Pero no cierre su mente debido a ellos. Muchos tenemos fe que se basa completamente en la evidencia—así como la evidencia que se presenta a continuación.

…PERO NOSOTROS NO LA TENEMOS

Para que una creencia no sea “ciega” o irracional, necesita evidencia de apoyo. Aunque los creacionistas no reclaman poseer evidencia directa y observable de la existencia de Dios, ya que no podemos gustar, tocar, ver, oír u olerle, existe evidencia indirecta—que es una fuente legítima de evidencia científica suficiente. ¿Qué evidencia de apoyo presentan los creacionistas? Este artículo no tiene la intención de ser una investigación extensa de este tema, pero se puede encontrar cientos de artículos que abordan elocuentemente e irrefutablemente el tema en http://espanol.apologeticspress.org/espanol/.

En breve, entre otras cosas, los creacionistas argumentamos:

  1. La evidencia disponible contradice al modelo ateo (cf. Miller, 2012b, 32[1]:2-11; Miller, 2013c), lo cual deja como única opción al teísmo, el modelo creacionista;
  2. La evidencia fundamental que contradice al modelo naturalista sostiene los argumentos del modelo de la creación, los cuales nunca contradicen a la evidencia científica;
  3. La existencia y enseñanza de las leyes de la ciencia demandan una Causa no-material y sin causa para el Universo;
  4. Hay mucha evidencia natural en el Universo que exhibe características de intención, propósito y complejidad, lo cual indica que existe una Mente detrás del Universo. Tales atributos testifican de la presencia de diseño inteligente, lo cual implica un Diseñador;
  5. La moralidad objetiva existe, y esto implica una Ley superior que trasciende cualquier ley humana, lo cual a su vez demanda un Autor sobrenatural;
  6. Existe un Libro que contiene ciertas características que solamente se pueden explicar si es que es lo que reclama ser—la Palabra del Creador.

Estas pruebas, y muchas otras, proveen evidencia que demanda una explicación que las teorías naturalistas no pueden conceder. Solamente la creación sobrenatural provee una respuesta que armoniza con la evidencia. No se puede considerar al modelo de la creación como una explicación fuera del ámbito de la ciencia. No se puede catalogar a sus partidarios legítimos como creyentes “ciegos”. Tales acusaciones son injustas, y revelan un enfoque prejuiciado—sin mencionar que caen en la falacia lógica ad hominem (“Falacias”, 2012).

…REALMENTE, LOS EVOLUCIONISTAS LA TIENEN

En realidad, la Creación es la elección razonable—la fe que no suprime la evidencia. Esta fe no depende de las ideas sin fundamento y místicas que sugieren que los extraterrestres existen y que plantaron la vida en la Tierra (cf. Miller, 2013a); que la abiogénesis—como la magia en una novela ficticia—es de alguna manera posible (cf. Miller, 2012b, 32[1]:2-11); que los no-humanos produjeron a humanos, como se declara en la prensa sensacionalista (cf. Flew y Warren, 1977, pp. 25,45,65); o que el Universo espontáneamente explotó y llegó a existir (cf. Miller, 2013c). De hecho, la evolución atea es simplemente una superstición encubierta. La Creación es la opción que está en armonía con la razón y la evidencia.

Aunque algunos que reclaman ser “cristianos” realmente tienen fe ciega, se puede decir lo mismo de la comunidad evolucionista—y mucho más. ¿Por qué? (1) Porque a diferencia de la evolución, la evidencia no contradice a la Creación, sino la sostiene, incluso cuando algunos la han aceptado sin esa evidencia; (2) porque no todos los creacionistas tienen fe ciega. Algunos examinan la evidencia y llegan a la conclusión razonable de que existe un Creador. Por otra parte, todos los naturalistas deben tener fe ciega, ya que la evolución atea se basa en suposiciones infundadas, incluyendo la abiogénesis, el naturalismo, la generación espontánea o la eternidad de la materia, etc. (cf. Miller, 2013b, 33[6]:62-64,69-70 y Kerkut, 1960). La creencia en tales supersticiones simplemente es ciega. Estas (1) no están apoyadas en la evidencia, lo cual clasifica a la evolución como irracional; (2) contradicen la evidencia; e (3) incluso muestran que los naturalistas están involucrados en la auto-contradicción, lo cual ignoran ciegamente cuando la evidencia confronta sus creencias (cf. Miller, 2012a, 32[5]:53). Es claro que el evolucionista—no el creacionista—es quien tiene fe ciega.

Considere las siguientes citas memorables de varios evolucionistas prominentes en cuanto al carácter de la fe naturalista:

  • Robert Jastrow, astrónomo evolucionista y fundador y ex director del Instituto Goddard por los Estudios Espaciales de la NASA, declaró: “Actualmente, la ciencia no tiene respuesta satisfactoria para la pregunta del origen de la vida en la tierra. Tal vez la apariencia de la vida en la tierra sea un milagro. Los científicos [naturalistas—JM] no están dispuestos a aceptar este enfoque, pero sus opciones son limitadas; la vida fue creada en la tierra por la voluntad de un ser fuera del alcance del entendimiento de la ciencia, o evolucionó en nuestro planeta espontáneamente a través de reacciones químicas que ocurrieron en materia sin vida que estaba en la superficie del planeta. La primera teoría coloca a la pregunta del origen de la vida fuera del alcance de la inquisición científica. Es un enunciado de fe en el poder de un Ser Supremo no sujeto a las leyes de la ciencia. La segunda también es un acto de fe. El acto de fe consiste en suponer que el enfoque científico del origen de la vida es correcto, sin tener evidencia concreta para sostener tal creencia” (1977, pp. 62-63, énfasis añadido).
  • John Sullivan, quien una vez fue un escritor de ciencia popular, declaró: “La hipótesis de que la vida se ha desarrollado de la materia inorgánica todavía es un artículo de fe” (1933, p. 95, énfasis añadido).
  • Richard Lewontin, genetista evolucionista de la Universidad de Harvard, declaró: “Nuestra disposición de aceptar las reclamaciones científicas contra el sentido común es la clave para entender la lucha real entre la ciencia y lo sobrenatural. Tomamos el lado de la ciencia a pesar de la absurdez patente de algunas de sus estructuras…, a pesar de la tolerancia de la comunidad científica de historias sin fundamentos, ya que tenemos un compromiso previo, un compromiso con el naturalismo. No es que los métodos y las instituciones de la ciencia de alguna manera nos fuercen a aceptar la explicación material del fenómeno del mundo, sino al contrario, estamos forzados por nuestra adherencia a priori a las causas naturales para crear un sistema de investigación y un conjunto de conceptos que produzcan explicaciones materialistas, sin importar cuán desconcertantes sean para el novato. Además, ese materialismo es un absoluto, ya que no podemos permitir que el Pie Divino entre por la puerta” (1997, p. 31, 2º y 4º énfasis en original).
  • G.A. Kerkut, fisiólogo evolucionista británico, declaró: La generación espontánea es “un asunto de fe de parte del biólogo… La evidencia para lo que sucedió no es disponible” (1960, p. 150, énfasis añadido).
  • Loren Eiseley, antropólogo evolucionista de la Universidad de Pennsylvania, declaró: “Con el fracaso de estos muchos esfuerzos, a la ciencia le quedó la posición algo vergonzosa de tener que proponer teorías de orígenes vivos que no podía demostrar. Después de haber reprendido al teólogo por su dependencia en el mito y el milagro, la ciencia se encontró en la posición inevitable de tener que crear su propia mitología, es decir, la suposición que lo que no puede suceder hoy, había realmente sucedido en el pasado primaveral” (1957, pp. 201-202, énfasis añadido).
  • Robert Hazen, geólogo evolucionista que recibió su doctorado en Ciencia de la Tierra de la Universidad de Harvard, científico de investigación en el Instituto Carnegie del Laboratorio Geofísico de Washington, y profesor de Ciencia de la Tierra en la Universidad George Mason, declaró: “Yo sostengo la suposición de que la vida se originó de materiales básicos a través de una secuencia de eventos que fueron completamente consistentes con las leyes naturales de la química y la física. Incluso con este enfoque científico, existe la posibilidad de que nunca lo sabremos—de hecho, que nunca podremos saber. Es posible que la vida surgió debido a una secuencia casi infinitamente improbable de reacciones químicas difíciles. Si la vida es el resultado de una sucesión infinitamente improbable de pasos químicos, entonces cualquier intento científico de entender el origen de la vida está destinado al fracaso; no se pudiera duplicar tal sucesión en un programa de experimentos de laboratorio. Si el origen de la vida fue un accidente infinitamente improbable, entonces no hay nada que yo o alguien pueda hacer para averiguar cómo sucedió. Debo decir que ese es un pensamiento deprimente para alguien como yo que ha dedicado una década al entendimiento del origen de la vida” (2005, énfasis añadido).
  • Fred Hoyle, astrónomo ateo distinguido de Gran Bretaña y profesor Chandra Wickramasinghe de Astronomía y matemática aplicada en la Universidad College, Cardiff y Walles, declaró: “Se duda de que cualquier cosa como las condiciones simuladas en el laboratorio existía en absoluto en la tierra primitiva, o que ocurrió las veces suficientes y en regiones suficientemente extensas de la superficie de la Tierra como para producir concentraciones locales suficientemente grandes de los bioquímicos requeridos para el origen de la vida. Al aceptar la ‘teoría de la sopa primitiva’ del origen de la vida, los científicos han reemplazado los misterios religiosos que se relacionaban a esta pregunta con dogmas científicos igualmente misteriosos. Los dogmas científicos implicados son igualmente inaccesibles para el enfoque empírico” (1978, p. 26, énfasis añadido).

Si estas citas de evolucionistas prominentes no prueban que la evolución es fe religiosa, específicamente fe ciega, entonces, ¿qué se necesitaría para probar eso? No es una sorpresa que el fallecido Colin Patterson, paleontólogo principal en el Museo de Historia Natural de Gran Bretaña en Londres, dijera en cuanto a la evolución: “Una mañana me levanté, y algo había sucedido en lanoche, y de pronto me di cuenta que había estado trabajando en esto por veinte años y que no había ni siquiera una simple cosa que sabía en cuanto a esto. Es una sorpresa averiguar que se puede estar engañado por tanto tiempo. Había algo equivocado conmigo, o había algo equivocado con la teoría evolucionista” (1981, énfasis añadido). Estas citas simplemente no son similares a las del cristianismo verdadero o el modelo de la Creación verdadera—sino son características de la evolución.

Así que parece que la cita de Shakespeare describe bien las acusaciones venenosas y auto-contradictorias de los evolucionistas contra los creacionistas: “Me parece que la dama protesta demasiado” (III.2). Tenga cuidado de aquellos que hacen acusaciones más fuertes con el fin de desviar la atención lejos de sus propias ineptitudes.

Conclusión: el modelo verdadero de los orígenes está basado en la evidencia. Es un modelo racional. No contradice a la evidencia. Por tanto, la evolución atea no es el modelo verdadero de los orígenes.

Referencias

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Eiseley, Loren (1957), El Viaje Inmenso [The Immense Journey] (Nueva York: Random House).

“Falacias” [“Fallacies”] (2012), El Centro de Escritura en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, http://writingcenter.unc.edu/handouts/fallacies.

Flew, Antony y Thomas Warren (1977), El Debate Warren-Flew sobre la Existencia de Dios [The Warren-Flew Debate on the Existence of God] (Jonesboro, AR: National Christian Press).

Hazen, Robert (2005), Los Orígenes de la Vida [Origins of Life], Conferencia en audio (Chantilly, VA: The Teaching Company).

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Kerkut, George (1960), Las Implicaciones de la Evolución [The Implications of Evolution] (Londres: Pergamon).

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Patterson, Colin (1981), Transcripción hecha del audio de la conferencia presentada en el Museo de Historia Natural en noviembre.

Popkin, Richard (1967), “Fideísmo” [“Fideism”], La Enciclopedia de Filosofía [The Encyclopedia of Philosophy] (Nueva York: McMillan).

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Seaton, George (1947), Milagro en la Calle 34 [Miracle on 34th Street], Twentieth Century Fox.

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Spielberg, Steven, dir. (1989), Indiana Jones y la Última Cruzada [Indiana Jones and the Last Crusade], Paramount Pictures.

Sullivan, J.W.N. (1933), Las Limitaciones de la Ciencia [Limitations of Science] (Nueva York: Viking Press).