Estad Firmes

Estad Firmes

Aproximadamente 3,000 años atrás, Nabucodonosor, rey de babilonia, conquistó el reino de Judá y llevó cautivo a hombres jóvenes—probablemente en los últimos años de su adolescencia o en el comienzo de su segunda década—para servir en su palacio. Estos hombres eran descendientes de la realeza, de buen parecer, de buen testimonio, inteligentes y capaces de aprender el lenguaje y la ciencia de los caldeos (Daniel 1:3-4). Por tres años, a estos jóvenes se les debía servir una porción de la comida y bebida real para que finalmente se reunieran con el rey y se evaluara su apariencia y entrenamiento.

Daniel determinó que no comería la comida provista (Daniel 1:8). Albert Barnes describe esta comida como

comida delicada o exquisiteces; literalmente, comida del padre, i.e., el rey; o según Lorsbach, en Archiv. f. Morgenl. Litt. II. 313, comida para los ídolos o los dioses; denotando en cada caso comida delicada, estilo de vida lujosa… [El vino] era el que el rey acostumbraba beber. Se puede suponer que era la mejor clase de vino. De todo lo que podemos ver, esto se proveía en abundancia; y con el tiempo libre que ellos tuvieran, tal vez no se les podía ofrecer una tentación más fuerte que ceder a la indulgencia (1847, p. 101).

Además, es posible que la comida que se proveía fuera de animales considerados impuros o que habían sido preparados inapropiadamente según la ley judía. Por estas razones, Daniel, Ananías, Misael y Azarías rechazaron comer la porción diaria que venía de la mesa del rey. Ellos requirieron que se les excluyera de esta comida ya que esto podía contaminarles.

El eunuco a cargo del cuidado y la educación de los cautivos de Judá oyó el requerimiento de Daniel; inmediatamente lo rechazó por temor de perder su vida. Él supuso que la dieta que consistía de algo diferente a la comida del rey tendría un efecto adverso en la apariencia de estos jóvenes cuando se los comparara con los otros jóvenes traídos como cautivos de Judá. Cuando el Rey Nabucodonosor viera la diferencia, concluiría que el eunuco a cargo había fallado en cumplir sus órdenes, y le mataría.

Daniel no renunció a su requerimiento, sino propuso una solución para el problema. Sugirió una prueba de 10 días en que a él y sus tres compañeros se les proveyera legumbres—vegetales—y agua, mientras que el resto de los cautivos comiera la ración del rey. Al final de los 10 días, el eunuco podía evaluar la apariencia de todos los cautivos y determinar quién tenía la mejor dieta. Entonces Daniel y sus compañeros cumplirían la decisión del eunuco en cuanto a su dieta. Al final del periodo de prueba, la apariencia de Daniel, Ananías, Misael y Azarías parecía ser más saludable que la de los otros jóvenes cautivos en Babilonia. Así que el eunuco demandó para estos jóvenes de Judá una dieta de legumbres y agua en vez de las exquisiteces y vino (Daniel 1:8-16).

Observemos algunos puntos de la conversación de Daniel y el eunuco. (1) Daniel determinó que no comería la ración del rey. (2) Daniel apeló a una autoridad para requerir una dieta diferente. (3) Daniel simplemente y lógicamente declaró su razón para rechazar la comida que se le presentaba. (4) Daniel consideró las preocupaciones del eunuco y ofreció una solución.

En el siglo XXI, los cristianos enfrentamos muchas situaciones difíciles mientras interactuamos con gente mundana en el lugar de trabajo, el centro educativo o el centro comercial. Debemos permanecer firmes en nuestras convicciones y creencias en Dios, nuestra vida cristiana y nuestro servicio cristiano. Esto puede ser especialmente difícil para los jóvenes cristianos y los nuevos cristianos. Sin embargo, la lección que Daniel, Ananías, Misael y Azarías nos enseñan nos ayuda a mantenernos firmes y rechazar el ambiente impío.

Cuando abordemos el error, debemos declarar nuestras preocupaciones de una manera calmada y simple. Escuche cuidadosamente la respuesta de la persona con la cual habla, evalúe sus palabras y responda lógicamente con una solución posible. Esta fórmula ayudará al estudiante cristiano mientras lidia con el mal del humanismo y la evolución que predomina en el sistema escolar. Probablemente no podrá convertir al maestro, pero dará a conocer sus convicciones en una manera amorosa, posiblemente aliviando la tensión en el aula de clase.

Este método también ayudará al cristiano mientras determina no trabajar los domingos, para no perder la oportunidad de adorar a Dios y tener comunión con otros cristianos. Recuerde, si usted ofrece trabajar todos los sábados para poder tener el domingo libre, entonces debe cumplir su parte del acuerdo. O si pide tomar su descanso para el almuerzo en una hora que le permita asistir a los servicios de adoración, asegúrese de regresar a tiempo y no trate de tomar otro descanso cuando no se le haya concedido.

Es posible que una de las razones por las cuales Daniel rechazó la comida del rey fuera que esta haya sido ofrecida a los ídolos, y que al comerla, Daniel estuviera aprobando indirectamente la práctica de adoración a los ídolos. Como cristianos, podemos estar en una congregación de la iglesia del Señor que no está practicando el cristianismo del Nuevo Testamento de la manera aprobada. Si esto sucede, esto nos abruma, ya que sabemos que debemos conocer la verdad, practicar la verdad y queremos que todos nuestros hermanos y hermanas practiquen la verdad para que todos podamos residir en el cielo. Seguir la fórmula de Daniel frente al conflicto ayudará a los cristianos a solucionar los dilemas en los que ocasionalmente se encuentran. Debemos ir a los ancianos, con versículos bíblicos que muestren el error, hablando amablemente, amorosamente y lógicamente en cuanto a nuestras inquietudes. Así como Daniel escuchó las preocupaciones del eunuco, debemos escuchar atentamente las palabras de los ancianos que tienen la autoridad de velar por nuestras almas (Hebreos 13:17; 1 Pedro 5:1-2). Luego, debemos tratar de proveer una solución para el problema. Pero es posible que a pesar de nuestros esfuerzos, el liderazgo no escuche nuestros ruegos de corregir el error que afecta a la iglesia. Si esto sucede, debemos determinar si continuar adorando con esa iglesia provee aceptación del error que se enseña o practica, y evaluar si deberíamos buscar una nueva congregación de la iglesia del Señor.

El Antiguo Testamento está lleno de lecciones que ayudarán al cristiano del siglo XXI a vivir piadosamente en un mundo inmoral e impío. Daniel es simplemente un ejemplo de la manera de vivir santamente bajo circunstancias difíciles. Si seguimos el ejemplo de Daniel—permanecemos firmes en nuestras convicciones, apelamos a la autoridad, declaramos nuestras preocupaciones en una manera amorosa y ofrecemos una solución posible para el problema—la mayoría de conflictos en la iglesia del Señor, el lugar de trabajo y la escuela se resolverán de una manera positiva. Recuerde, todos los cristianos enfrentan conflictos y dificultades, pero la manera en que lidiamos con estas situaciones determina el resultado. La actitud argumentativa que declara “mi manera o de ninguna manera” crea más conflicto; la actitud como la de Cristo resolverá muchas situaciones difíciles.

Referencia

Barnes, Albert (1847), Notas de Barnes: Daniel [Barnes’ Notes: Daniel] (Grand Rapids, MI: Baker).

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