¡Dé lo Mejor de Sí para el Maestro!

Lectura bíblica recomendada: Malaquías 1:6-14

Introducción

A. Algunos preguntarían: “¿Qué es lo mínimo que se debe hacer para llegar al cielo?”.

B. Pero Dios demanda lo mejor de nosotros, y ¿quién se atrevería a sugerir que Él merece algo menos—especialmente en vista de todo lo que ha hecho y hace por nosotros?

Exposición

I. Dios demandó lo mejor que Israel tenía para dar.

A. Demandó lo mejor en sus sacrificios (Éxodo 12:5; 13:12-15; 34:26; Levítico 22:17-25; Deuteronomio 15:19-21).

B. Los sacerdotes también debían carecer de cualquier clase de defecto físico (Levítico 21:16-24).

C. Dios tenía todo el derecho de hacer tales demandas (1 Crónicas 29:14).

D. No siempre Israel dio lo mejor de sí (Hageo 1:1-11; Malaquías 1:6-14).

II. Dios ha demandado lo mejor que nosotros tenemos para dar.

A. Debemos dar de nuestros medios una ofrenda generosa a Dios (2 Corintios 8:1-15).

B. Debemos adorarle en espíritu y verdad (Juan 4:24).

C. Debemos dedicar nuestras vidas completamente a Él (Romanos 12:1-2).

III. Dios nos ha dado lo mejor que el cielo tiene para dar.

A. Dio a Su Hijo como un sacrificio perfecto (1 Pedro 1:19).

B. Dio a Jesucristo como nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 7).

Conclusión

A. A Dios Le complace los regalos que Le ofrecemos cuando lo hacemos según Su voluntad y con el espíritu adecuado.

B. Nosotros sabemos cómo dar regalos a otros (Lucas 11:13), ¿pero qué clase de regalos estamos dando a Dios?

C. Al considerar todo lo que nuestro Dios ha hecho por nosotros, ¡podemos concluir que lo menos que podemos hacer por Dios es dar lo mejor que podamos dar!