Un Profeta como Moisés

Un Profeta como Moisés

Lectura bíblica recomendada: Deuteronomio 18:18-19

Introducción

A. Después de la muerte de Moisés, Dios prometió que se levantaría otro Profeta a su semejanza (Deuteronomio 18:18-19).

B. Aunque hubo muchos profetas humanos después de Moisés, las Escrituras dicen que ninguno sería como él (Deuteronomio 34:10).

Exposición

I. ¿Cuáles eran las cosas únicas en cuanto a Moisés?

A. El Señor le conoció “cara a cara” (Deuteronomio 34:10; cf. Éxodo 33:11,20,23; Números 12:6-8).

B. Él realizó “señales y prodigios” maravillosos (Deuteronomio 34:11-12; Éxodo 4:29-31; 7:3; 11:9; 12:13; Números 14:11).

C. Dios mismo le sepultó (Deuteronomio 34:6; Judas 9).

II. Muchos profetas tuvieron ciertas similitudes con Moisés, pero tales similitudes fueron limitadas.

A. Elías fue similar a él en algunos respectos (1 Reyes 19:8,14-16; 2 Reyes 2:17).

B. Jeremías fue similar en algunas maneras (Jeremías 1:5-10).

C. Podemos incluso ver algunas comparaciones en Ezequiel (Ezequiel 40:1-2).

III. El Profeta como Moisés no es nadie menos que Jesucristo.

A. Moisés habló con Dios, y Jesús es la misma imagen de Dios (Juan 14:8-9; Colosenses 1:15; Hebreos 1:1-4).

B. Moisés realizó grandes milagros, y Jesús realizó milagros incluso mayores (Juan 1:17-18; 3:2; 7:31; 10:41).

C. Moisés fue sepultado por Dios, y Jesús fue resucitado por el poder de Dios (Hechos 3:11-24; Romanos 6:4).

Conclusión

A. Jesús no es simplemente como Moisés; Él es mayor que Moisés (Hebreos 3:3; 8:6).

B. Jesús es Aquel a Quien debemos seguir como nuestro “autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:2).

Reposo para el Alma

Reposo para el Alma

Cristo, Nuestra Pascua

Cristo, Nuestra Pascua