El Aborto y el Dolor del Feto en el Vientre

El Aborto y el Dolor del Feto en el Vientre

Nota: Solamente en los Estados Unidos, se mata alrededor de 1,000,000 de bebés anualmente por medio del aborto. Ayúdenos a compartir este artículo y despertar la conciencia social.

Pregunta:

“Uno de los argumentos que se me ha presentado para justificar el aborto es que el feto no siente dolor en las primeras semanas del embarazo. ¿Cómo se puede responder a esto?”.

Respuesta

Realmente hay mucho debate en la comunidad médica en cuanto al tiempo en que el feto/bebé comienza a sentir dolor; de hecho, no es inusual que los defensores del aborto incluso nieguen que los bebés en el vientre puedan sentir dolor a las 20 semanas de la concepción (Levitan, 2015). Pero realmente, cuando se habla del aborto en términos bíblicos, el dolor del feto/bebé no es el factor decisivo; incluso si el bebé comenzara a experimentar dolor solamente después de las 40 semanas de gestación, esto todavía no justificaría la práctica del aborto.

El cristiano no necesita determinar científicamente cuándo el feto comienza a sentir dolor para proponer un enfoque firme en contra del aborto, y ningún cristiano debería permitir que la falta de consenso médico sobre el asunto sea causa de perplejidad. El punto concluyente en el caso del aborto tiene que ver con el momento en que la vida humana comienza—lo cual toda persona informada y sensata debe atribuir al evento de la concepción. La Biblia claramente enseña que la vida comienza en la concepción o fertilización (Salmos 139:13-16; Isaías 44:2,24; Gálatas 1:15), y la ciencia imparcial confirma este hecho consistente y constantemente (vea “La Vida…”, s.d.).

El aborto es erróneo, inhumano y detestable, no simplemente porque el feto/bebé pueda sentir dolor (aunque todo cristiano sensible se opone al dolor infligido a los inocentes), sino porque es la terminación de una vida sin la autorización del Dador de la vida (Génesis 2:7). Jehová es Quien “forma el espíritu del hombre dentro de él” (Zacarías 12:1), y por ende es el Propietario fundamental de la vida. Él condena el derramamiento inautorizado de sangre humana “porque a imagen de Dios es hecho el hombre” (Génesis 9:6). Declara que aborrece “las manos derramadoras de sangre inocente” (Proverbios 6:16-19); ¿y quién pudiera proponer algo más inocente que los pequeños bebés indefensos en el vientre de sus madres? El Autor de la vida demandó la muerte de aquel que hería a una mujer embarazada y le causaba un aborto prematuro en el cual el bebé no sobrevivía (Éxodo 21:22-23). Dios incluso reconoció y tuvo memoria de Sus siervos desde el vientre de sus madres (Isaías 49:1; Jeremías 1:5), e introdujo al mundo a Su Unigénito por medio de la concepción en el vientre virginal (Mateo 1:18-23).

Por otra parte, aunque la determinación del momento en que el feto/bebé siente dolor no es relevante en la controversia en cuanto al aborto, se debe señalar que el argumento que sugiere que la carencia de dolor justifica la destrucción de la vida en el vientre es completamente absurdo. Si este fuera el caso, por ejemplo, no se podría culpar completamente a los terroristas por todas las muertes en el ataque del 11 de setiembre de 2001. Muchas de las personas que perdieron la vida (que estaban en los aviones, y otras en algunos pisos de las Torres Gemelas) murieron instantáneamente sin sentir dolor. Adicionalmente, cualquier asesino pudiera ser absuelto si matara a su víctima instantáneamente al hacerle volar en pedazos o al inyectarle una droga que le hiciera perder la conciencia antes de matarle. ¿Pero qué juez, en sus cinco sentidos, aceptaría la defensa ridícula de algún criminal que declarara: “Su señoría, le aseguro que mi víctima nunca sintió dolor cuando le disparé en los sesos mientras dormía; esto fue instantáneo”? En el fondo, si el hecho que el feto/bebé no sienta dolor justifica que se le destroce en pedazos en el vientre, se succione sus miembros y cerebro con una aspiradora, se coloque sus restos en una bolsa y se le arroje en un basurero cercano (Levatino, 2016), entonces el homicidio instantáneo (sin dolor) de cualquier otra persona también estaría justificado. Lo cierto es que este argumento no es simplemente desafortunado, sino absurdo y completamente detestable.

Finalmente, este argumento es fraudulento—ya que es una excusa baja de los defensores del aborto; ¡ellos no censurarían el aborto si incluso el bebé sintiera dolor! Casi nunca este argumento tiene su origen en el interés genuino por el feto/bebe. En cambio, los partidarios del aborto usan este argumento para despistar el punto real y cubrir sus enfoques y prácticas brutales con un manto fariseísta de sensibilidad. ¡El dolor (bienestar) del feto/bebé nunca les ha importado—como la práctica de abortos del tercer trimestre claramente revela (Downs, 2016)! Ellos simplemente han buscado maneras de evitar el dolor para apaciguar sus conciencias entenebrecidas y continuar con sus prácticas homicidas. Los estados complacientes simplemente requieren a los doctores abortistas que den anestesia a los bebés antes de realizar un aborto de más de 20 semanas (Miller, 2016). ¡Caso resuelto! Si el bebé siente dolor en el vientre, solamente se le debe inyectar anestesia y entonces se podrá proseguir con el trabajo sucio sin sentir remordimiento. ¡Sería difícil encontrar una peor clase de hipocresía e insensibilidad brutal!

CONCLUSIÓN

Hoy en día muchos no solamente desean pecar (involucrarse en relaciones sexuales ilícitas—1 Corintios 6:18) y evitar o borrar las consecuencias del pecado (a través del aborto—Proverbios 6:16-17), sino también desean evitar cualquier sentimiento de culpa debido a las reprensiones justas de la comunidad cristiana y el sector sensible de la sociedad (Tito 1:15). Pero lo cierto es que Dios no solamente está en contra de aquel que quita la vida de su propia descendencia inocente, sino también de aquel que recibe soborno o salario para quitar la vida del inocente (Deuteronomio 27:25), como también de aquel que aprueba tal pecado detestable (Romanos 1:32).  [Para una investigación adicional en cuanto al aborto, lea “El Holocausto del Aborto”].

Referencias

Downs, Rebecca (2016), “Abortos del Tercer Trimestre: Más Comunes de lo que Piensa” [“Third Trimester Abortions: More Common Than You Think”], Live Action, http://www.liveaction.org/news/there-is-no-federal-law-protecting-the-preborn-from-abortion-at-any-time/.

Miller, Sara (2016), “¿Sienten Dolor los Fetos? Lo que la Ciencia Dice” [“Do Fetuses Feel Pain? What the Science Says”], Live Science, http://www.livescience.com/54774-fetal-pain-anesthesia.html.

Levatino, Anthony (2016), “Procedimientos de Aborto”: 1º Trimestre, 2º Trimestre, 3º Trimestre, YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=5THDmys8z30, https://www.youtube.com/watch?v=jgw4X7Dw_3k, https://www.youtube.com/watch?v=r5Af8vIym2o.

Levitan, Dave (2015), “¿Siente el Feto Dolor a las 20 Semanas?” [“Does a Fetus Feel Pain at 20 Weeks?”], Fact Check, http://www.factcheck.org/2015/05/does-a-fetus-feel-pain-at-20-weeks/.

“La Vida Comienza en la Fertilización” [“Life Begins at Fertilization”] (sine data), Universidad Princeton, https://www.princeton.edu/~prolife/articles/embryoquotes2.html.

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