Anécdotas: Letra D

Derrota

Dos niños de la ciudad salieron de campamento. Los mosquitos eran tan feroces que los niños tuvieron que esconderse debajo de sus frazadas para evitar ser picados. Luego uno de ellos vio algunas luciérnagas y dijo: “Mejor démonos por vencidos; ¡ahora están viniendo a buscarnos con linternas!”.

En Anne Kostick, et.al. (1998), 3,650 Bromas, Juego de Palabras y Adivinanzas [3650 Jokes, Puns & Riddles], ed. Michael Driscoll (Nueva York: Workman), p. 116.

Desesperación/Desesperanza (vea Esperanza, Falta de)

Dios

Dios, Existencia de

Un maestro de filosofía estaba atacando la existencia de Dios en una clase llena de estudiantes tímidos. El profesor comenzó con la siguiente pregunta: “¿Hay alguien en esta aula que ha visto a Dios?”. Ningún estudiante respondió. Él continuó: “¿Alguno de ustedes ha tocado a Dios?”. Otra vez, no hubo respuesta. “¿Alguno ha escuchado a Dios?”. Después de otro momento de silencio, el profesor sonrió triunfantemente y dijo: “Por tanto, no hay Dios”. En ese momento, un estudiante se puso de pie y pidió la palabra. El profesor le dijo que procediera. El estudiante miró a sus compañeros y preguntó: “¿Hay alguien en esta aula que ha visto el cerebro de nuestro maestro?”. No hubo respuesta. “¿Alguien ha tocado el cerebro de nuestro maestro?”. Otra vez, silencio absoluto. “¿Alguien ha escuchado el cerebro de nuestro maestro?”. Después de otro momento de silencio, el estudiante sonrió y dijo: “Entonces, usando la misma lógica, nuestro maestro no tiene cerebro”.

En Ronald Nash (1999), Las Preguntas Principales de la Vida [Life’s Ultimate Questions] (Grand Rapids, MI: Zondervan), p. 202.

Dios, Omnipresencia de

Después de regresar de la clase dominical, un niño estaba jugando en el jardín frontal de su casa. Un vecino incrédulo que pasaba por el lugar, paró a hablar con el niño. Le preguntó qué había hecho esa mañana. El niño respondió que había estado en la clase bíblica y que había aprendido mucho en cuanto a Dios. El vecino rio con burla y retó al niño: “Bueno, si puedes decirme dónde está Dios, te daré 25 centavos”. El niño respondió calmadamente: “Señor, yo le daré 1 dólar si me puede decir dónde no está Dios”.

En Phillip Barnhart, et.al. (2004), Momentos de Paz en la Presencia de Dios [Moments of Peace in the Presence of God], ed. Lila Empson (Brentwood, TN: GRQ), p. 252.

Disciplina

Disciplina de los Hijos

Los padres del pequeño Lucas estaban teniendo problemas en mantenerle en silencio durante el servicio de adoración. Lucas no solamente estaba hablando en voz alta, sino estaba comportándose incorrectamente y no quería obedecer. El papá de Lucas no pudo soportar más la situación. Tomó a Lucas en sus brazos, recostándole sobre su hombro, y se dirigió hacia la puerta de salida para disciplinar a Lucas. Cuando ya casi llegaban a la puerta, el pequeño Lucas levantó su cabeza para ver a la congregación, y con lágrimas en los ojos, gritó: “Por favor, oren por mí”.

Adaptado por Moisés Pinedo de un incidente ocurrido en la década de 1990 en una congregación de la iglesia del Señor en el este de Tennessee.

Divorcio

Divorcio, Causas del

Una mujer fue a una corte y dijo al juez que quería divorciarse. El juez preguntó: “¿Tiene algún fundamento?”. La mujer respondió: “Sí, mi casa tiene uno muy bueno; incluso puede sostener una edificación de cinco pisos”. El juez dijo: “Esa no es mi pregunta, mujer. ¡Quiero decir si tiene alguna queja!”. La mujer respondió: “No, el techo no es de tejas, sino de metal”. El juez estaba frustrado: “¿Le golpea su esposo?”. Ella dijo: “No, a mi esposo no le gusta la jalea, pero a mí sí”. El juez no sabía que decir, así que preguntó: “¿Por qué quiere el divorcio?”. La mujer respondió: “Porque parece que no podemos comunicarnos”.

Adaptado de Steve Powers (1997), Escuche el Corazón de Su Prójimo [Listen to Your Neighbor’s Heart] (Cupertino, CA: Listeners Press), p. 133.

Dolor (vea Sufrimiento)